Mantas y Taperas - Paula Larghero, Virginia D'Alto, Hersilia Fonseca y Cecilia Jones
Tradición textil en manos de mujeres.
Tradición textil en manos de mujeres.






























Las humildes mantas taperas y las personas que las hacen protagonizan este trabajo de investigación.
Las autoras son cuatro mujeres especialistas en diversas disciplinas, pero hermanadas por su afición a las labores de aguja. Juntas recorrieron el país, investigaron y reunieron principalmente en el Uruguay rural, pero también en pueblos y ciudades, un rico puñado de entrevistas y testimonios, aromados por la espontaneidad. Ellas incursionaron en un tema que bien puede considerarse inédito, en la medida en que apenas aparece mencionado entre nuestras tradiciones de tierra adentro.
La historia de las mantas taperas está estrechamente vinculada a las grandes olas migratorias del siglo XIX y parte del XX, que llevaron nuestro crecimiento demográfico o multiplicarse por 14 en solo 70 años.
Españoles, italianos, anglosajones y alemanes trajeron a Uruguay sus ansias de salir de una miseria que lo expulsó de sus países de origen y constituyeron aquí, junto con sus familias, una formidable fuerza de trabajo.
También, claro, trajeron sus tradiciones y costumbres, y fueron las mujeres quienes con ingenio y horas robadas al trabajo en el campo, el cuidado de sus hijos y las tareas domésticas cotidianas, emprendieron las confección de las mantas taperas. Para armarlas, reutilizaban prendas usadas, arpillera, vellón de oveja, retazos de tela. Era un trabajo duro, que durante décadas hicieron con materiales de desecho, incluidas las piolas y las bolsas de yerba, azúcar o arroz y hasta agujas caseras fabricadas con alambre. Pero de aquellas manos salían mucho más que unas simples prendas abrigadas. Eran sobre todo una forma de ofrecer calor humano y amor.
Este libro es una forma de recuperar una tradición y estimular la creatividad de las nuevas generaciones, que tienen a su alcance materiales que las pioneras ni siquiera pudieron soñar.